El liderazgo de Groenlandia advierte que Donald Trump aún busca vincular la isla a Estados Unidos, generando tensiones con la OTAN y Europa.
Trump y su interés persistente en Groenlandia
El presidente de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, lanzó una advertencia clara: Donald Trump no ha abandonado su intención de vincular Groenlandia a Estados Unidos, pese a haber descartado públicamente una invasión militar.
Durante una intervención ante el Parlamento groenlandés, Nielsen recordó que el interés estadounidense por la isla no es nuevo. Ya en 2019, Trump había manifestado abiertamente su deseo de controlar el territorio ártico, y en el último año esa postura se ha reiterado de distintas formas.
Según el mandatario, aunque se haya descartado una acción militar directa, la visión estratégica de Washington sigue intacta: integrar Groenlandia bajo su esfera de control político y de seguridad.

Groenlandia denuncia un clima de miedo e inseguridad
Nielsen calificó como inaceptables las amenazas provenientes de Estados Unidos y aseguró que han generado incertidumbre entre la población groenlandesa. Recalcó que la isla no es una mercancía ni un activo negociable.
El gobierno local afirmó que trabaja activamente para proteger la autonomía y el modelo político actual, recordando que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y que su desarrollo se rige por un marco legal propio.
“Groenlandia no puede comprarse ni venderse, ni será controlada desde el exterior”, subrayó el presidente.

Autonomía, soberanía y vínculo con Dinamarca
Groenlandia cuenta desde 2009 con un Estatuto de Autonomía que le reconoce amplias competencias internas y el derecho de autodeterminación. Aunque sigue siendo parte del Reino de Dinamarca, el territorio gestiona sus asuntos internos con creciente independencia.
Nielsen insistió en que la soberanía y la integridad territorial de la isla no están en discusión, postura compartida tanto por el gobierno danés como por las autoridades locales en Nuuk.

Groenlandia, la OTAN y el equilibrio geopolítico
El presidente groenlandés también destacó que la isla no está sola frente a las presiones externas. Subrayó el respaldo de países europeos y el papel clave de la OTAN en la estabilidad de la región ártica.
Según Nielsen, el debate sobre Groenlandia va más allá del territorio en sí: afecta directamente al futuro de la Alianza Atlántica, a la seguridad del mundo occidental y a la defensa de la democracia global.
El renovado interés de Trump en Groenlandia, justificado por razones de seguridad nacional, ha provocado tensiones dentro de la OTAN y con varios países europeos, a quienes Estados Unidos ha presionado en temas militares y comerciales.

Negociaciones diplomáticas y dudas pendientes
Tras reuniones de alto nivel entre representantes de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia, se inició un proceso de diálogo para abordar las preocupaciones de seguridad planteadas por Washington.
No obstante, las autoridades groenlandesas han señalado que desconocen los detalles de ciertos acuerdos anunciados y han dejado claro que cualquier negociación debe respetar la soberanía del territorio.
El gobierno local aseguró que continuará reforzando su cooperación con Dinamarca, la Unión Europea y otros socios occidentales para garantizar estabilidad y resultados concretos.

Una isla estratégica con grandes desafíos
Groenlandia cuenta con menos de 57 mil habitantes, pero posee un territorio de más de 2.2 millones de kilómetros cuadrados, gran parte cubierto permanentemente por hielo. Su ubicación estratégica en el Ártico la convierte en una pieza clave para la seguridad global.
La economía local depende principalmente de la pesca y de una transferencia económica anual de Dinamarca, que cubre cerca de la mitad de su presupuesto público. Aun así, el territorio avanza gradualmente hacia una mayor autosuficiencia política y económica.

¿Por qué Estados Unidos quiere Groenlandia?
Por su ubicación estratégica en el Ártico, recursos naturales y valor militar para la seguridad del Atlántico Norte.
¿Groenlandia puede ser anexada por Estados Unidos?
No. Groenlandia tiene un estatuto de autonomía y su soberanía no está en negociación.
¿Qué papel juega la OTAN en este conflicto?
La OTAN actúa como garante de la seguridad regional y del equilibrio geopolítico frente a presiones unilaterales.
¿Groenlandia es independiente?
No completamente. Forma parte del Reino de Dinamarca, pero cuenta con amplias competencias y derecho de autodeterminación.